Día de examen: Un cuento de Henry Slesar
Los Jordan no mencionaron el examen hasta que su hijo, Dickie, cumplio los doce años. Ese día su madre mencionó el asunto en su presencia por primera vez, y la preocupación con la que lo dijo provocó una brusca reacción de su marido. -Déjalo en paz- le pidió-. Seguro que el muchacho lo hará bien. Estaban desayunando, y Dickie levantó la vista del plato, intrigado. Era un niño muy movido, de ojos vivos y pelo rubio liso. No comprendía el porqué de aquella súbita tensión, pero si sabía que era su cumpleaños y ante todo deseaba paz. En algún rincón del pequeño piso aguardaban unos paquetes primorosamente envueltos y en le horno de la diminuta cocina empotrada contra la pared, algo dulce y caliente humeaba en su honor. El quería que fuera un día felizy los ojos húmedos de su madre y el gesto hosco de su padre estaban arruinando la gozosa expectación con la que se había levantado por la mañana. – Qué examen?- quiso saber. Su padre bajó la vista hacia el mantel. -Una especie de test de ...

Comentarios
Publicar un comentario